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viernes, 9 de marzo de 2012

Plaza de la Universidad (Valladolid)

Plaza de la Universidad en el mapa
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HISTORIA Y SITUACIÓN

La zona de estudiantes es casi por tradición la zona más movida y de más ambiente nocturno de una ciudad. En Valladolid no pasa lo contrario, y la Plaza de la Universidad con el edificio de la Facultad de Derecho en ella, es la principal zona de quedada para la gente joven vallisoletana, tanto en fiestas, cuando se llena de puestos de comida y de tapas, como en cualquier otra época del año.
La historia de la universidad de Valladolid comienza hace muchos años, a principios del siglo XIII. Ha sido una institución muy ligada a la ciudad desde su fundación, influyendo en su desarrollo por la intensa actividad cultural y económica que impulsaba. Durante el siglo XX, especialmente, y coincidiendo con una expansión del número de alumnos, así como una ampliación de los estudios y una mayor facilidad de acceso, la Universidad se vincula plenamente a los acontecimientos históricos y sociales. Así, el estallido de la Guerra Civil en 1936 acarreará la depuración, y en algunos casos el fusilamiento, de un número importante de catedráticos y profesores.
La Universidad tiene su representación incluso en la Semana Santa vallisoletana, con la Hermandad Universitaria del Santo Cristo de la Luz.


EDIFICIO DE LA FACULTAD DE DERECHO

El primer edificio de la Universidad del que tenemos noticias de su entidad arquitectónica es el construido a finales del siglo XV, tras el traslado de la institución desde la Colegiata hasta su nuevo emplazamento. Constaba de un claustro de cuatro lados, al que se abrían las aulas, y una capilla tardogótica de cierta magnitud. Al claustro se entraba por una portada, también tardogótica, que se abría a la calle Librería. A principios del siglo XVIII, este edificio resultaba insuficiente, por lo que se amplió con otro claustro cuadrangular, con cuatro galerías, al que se abrían varias aulas construidas en el mismo momento. Cerrando el conjunto a la plaza de Santa María (hoy plaza de la Universidad), se realizó una una interesante fachada barroca proyectada por el carmelita Fray Pedro de la Visitación y que se construyó en 1715. En ella se encuentran distintos grupos escultóricos de calidad y que representan alegorías de las materias que se impartían en el edificio. Es de destacar el cuerpo central, organizado por cuatro columnas gigantes y rematado por una gran peineta. En la balaustrada se disponen cuatro esculturas que representan a los reyes que favorecieron a la Universidad vallisoletana.
En 1909 se decidió derribar el edificio para construir uno más moderno, manteniendo la fachada. En 1968 se realizan las últimas obras que conforman el actual edificio, derribando el segundo claustro y construyendo en el solar del mismo, un edificio de cinco plantas para alojar al alumnado, cuyo número había crecido considerablemente en los años 60, pensado para un alumnado mucho menos numeroso. En esta misma reforma, se derribó la torre del observatorio de Torres y el grandioso paraninfo de 1909. También la fachada de la calle Librería fue entonces remodelada, perdiendo el ropaje historicista de Torres. El nuevo paraninfo se construyó flanqueando la fachada de Fray Pedro de la Visitación por uno de sus lados.
Sobre la fachada, cabe destacar que está concebida en dos cuerpos, presenta un marcado carácter horizontal, contrastado por la articulación en vertical de pilastras corintias, entre las que se sitúan amplios ventanales, que en el segundo piso quedan precedidos por una balconada corrida de hierro. El eje central de la fachada acentúa esta verticalidad mediante cuatro columnas corintias de orden gigante sobre alto pedestal, dos a cada lado de la portada, entre las que se dispone cuatro hornacinas con estatua que alegorizan las Ciencias y las Letras. A los lados de la puerta, en el piso inferior, la Retórica y la Geometría, y en el superior la Teología, flanqueada por la Ciencia Canónica y la Ciencia Legalis. En el ático, sobre las columnas, se dispone la Astrología, la Medicina, la Filosofía y la Historia. Por encima, un frontispicio, que repite la articulación de la parte inferior, alberga la estatua de la Sabiduría, una matrona pisando a la ignorancia, y remata en un ondulante frontón abierto en un óculo.
Por último al frente del edificio se abre un amplio atrio, delimitado por dieciocho columnas rematadas con figuras de leones sosteniendo el escudo real, que contribuye a una mejor visión del edificio.


FOTOS

Fachada de la Universidad
Fachada de la Universidad
Columnas con los leones
Estatua de Miguel de Cervantes

miércoles, 7 de marzo de 2012

Teatro Calderón (Valladolid)

Teatro Calderon en el mapa
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HISTORIA Y SITUACIÓN

Se trata del principal teatro de la ciudad, y se encuentra en el centro de la misma, muy cerca de los principales monumentos y lugares de interés.
En el espacio en el que hoy se encuentra el teatro, se levantó hasta mediados del siglo XIX el palacio del Almirante de Castilla, gran edificio de origen bajomedieval del que se tiene escasa información y que fue totalmente demolido para edificar el actual teatro.
El actual teatro fue inaugurado oficialmente el 29 de septiembre de 1864, con la representación de la obra El Alcalde de Zalamea del dramaturgo español Calderón de la Barca.
El edificio es de diseño ecléctico y tendencia neoclásica, consta de un gran soportal en la calle Angustias y amplios ventanales, y en el interior una majestuosa sala, en forma de herradura, a la italiana, con patio de butacas, palcos bajos, platea, anfiteatro, galería y paraíso o gallinero. Está decorada con lujosas pinturas debidas a Augusto Ferri. Las lámparas laterales, de estilo modernista, datan de principios del siglo XX. Tenía capacidad para unas 1200 personas.
Es el mejor exponente del estilo de vida de la burguesía, enriquecida con las primeras industrias de la ciudad, que quería emular las costumbres de las clases altas europeas. Estas expectativas, que no se cubrían con el Teatro Lope de Vega, situado en la Plaza Mayor, se plasmarán en este proyecto. Se desarrolló al máximo el tipo de teatro inspirado en las grandes óperas del continente, y se convirtió en el centro de la vida cultural de la ciudad.
Fue sometido a una profunda remodelación, en la que se respetaron solamente la sala, las fachadas y algunos elementos más, siendo reinaugurado en 1999, con la presencia de la Reina Sofia. En la sala se añadió la enorme lampara central, diseñada en la Real Fábrica de Cristales de La Granja, de 1.000 kilogramos de peso, tres metros de diámetro, 30.000 piezas de cristal, 153 puntos de luz y 9.280 vatios.
En la actualidad cuenta con una capacidad para 1.141 personas y acoge durante la temporada representaciones de teatro, ópera, zarzuela, danza, ballet, flamenco y jazz además de ser la sede de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (SEMINCI). Pero sus dependencias no se limitan al teatro, sino que además cuenta con una sala de exposiciones, la Sala Delibes y su Salón de los Espejos, lugares en los que se celebran actividades no escénicas.


FOTOS

Teatro Calderón
Fachada del Teatro Calderón
Teatro Calderón
Interior del Teatro

Iglesia del Monasterio de San Benito (Valladolid)

Monasterio de San Benito en el mapa
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HISTORIA Y SITUACIÓN

Se trata de uno de los templos más antiguos de Valladolid y pertenece a la orden benedictina.
Fue erigida sobre el antiguo Alcázar Real y está realizada en estilo gótico; aunque la fachada en forma de torre pórtico es posterior siendo diseñada en 1569. Originalmente, esta torre poseía bastante más altura gracias a la existencia de otros dos cuerpos para el campanario, que se encontraban sobre los actuales, y que fueron derribados en el siglo XIX por amenazar ruina.
fue edificada de 1499 a 1515 y está construída totalmente en piedra. Se organiza mediante tres naves, que rematan en tres ábsides poligonales y no existe crucero. Las naves laterales son muy altas y su diferencia de altura con la central es escasa, por lo que podemos decir que esta iglesia sigue la tipología de iglesia-salón, muy difundida en la primera mitad del siglo XVI, creando edificios de una interesante y grandiosa espacialidad como el que nos ocupa. La iluminación se resuelve a partir de grandes huecos que se abren el la pared de la nave lateral del lado de la Epístola y en los ábsides.
Por el exterior, el edificio posee recios muros de piedra caliza (extraída de canteras cercanas a Valladolid, como Villanubla, Zaratán o Campaspero) y grandes ventanales que iluminan el espacioso interior. Las fachadas laterales se articulan mediante contrafuertes que contrarrestan los empujes de las bóvedas de crucería con terceletes con las que se cubre en el interior. Los pilares que dividen las naves son baquetonados. Puede observarse que los tramos más cercanos a la cabecera presentan capiteles y cornisas decorados, algo que desaparecen en los tramos de los pies, más austeros. Esto puede ser debido a la búsqueda de un presupuesto más económico conforme avanzaban las obras, empezadas por la cabecera, a la usanza medieval.
Teniendo en cuenta que la orden benedictina tenía mucho poder, y que esta era su casa principal en toda Castilla, se puede entender que en su interior había muchas obras artísticas de gran calidad, como por ejemplo el Retablo de San Benito el Real,  que se encuentra en el Museo Nacional de Escultura. En 1571 se asentó la reja que abarca las tres naves y divide transversalmente la iglesia en dos partes jerarquizadas: la de los pies, destinada al pueblo llano y la de la cabecera, destinada a los monjes. La reja es obra de Tomás Celma y es una estimable muestra de la rejería de aquel momento.
Después de la Desamortización de Mendizábal en 1835, el monasterio se transformó en fuerte y en cuartel, cerrándose al culto la iglesia, que fue despojada de las obras de arte que poseía. A partir de mediados del siglo XIX, muchas voces pidien la reapertura de la iglesia; y finalmente se logra en 1892, estando encargada del culto la Venerable Orden Tercera del Carmen. Desde 1897 es la Orden del Carmen Descalzo la que se hace cargo de la iglesia. En 1922 se instala un nuevo retablo mayor barroco, procedente de la población de Portillo (Valladolid).
Adosado a la iglesia se encuentra el gran edificio monacal, que cuenta con tres claustros, uno de ellos el conocido Patio Herreriano, hoy museo de arte contemporáneo, y una fachada principal manierista diseñada por Juan del Ribero Rada.


FOTOS

Fachada del Monasterio y la Iglesia de San Benito
Iglesia de San Benito
Monasterio de San Benito

martes, 6 de marzo de 2012

Museo Nacional de Escultura (Valladolid)

Museo de Escultura en el mapa
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HISTORIA Y SITUACIÓN

Se trata del principal museo de Valladolid y uno de los más importantes en su disciplina de España. Pertenece al Ministerio de Cultura, alberga esculturas desde la Baja Edad Media hasta inicios del siglo XIX, así como cierto número de pinturas de gran calidad (Rubens, Zurbarán o Meléndez, entre otros). Es la colección escultórica española más importante de la Península y una de las más destacadas europeas de este ámbito temático. Custodia, desde finales de 2011, los fondos la colección del Museo Nacional de Reproducciones Artísticas.
Se trata de uno de los museos españoles más antiguos ya que fue fundado en 1842, con la denominación de Museo Provincial de Bellas Artes. Su colección se formó con obras de arte procedentes de los conventos, suprimidos en 1836 por el régimen liberal, tal como sucedió en los países europeos cercanos, y que fueron instaladas en el Colegio de Santa Cruz de Valladolid, su primera sede. Debido a la calidad de los fondos custodiados, y para resaltar la riqueza de sus tallas de madera, este museo provincial recibió en 1933 la categoría de Museo Nacional de Escultura a iniciativa de la II República, y particularmente del historiador de la escultura española Ricardo de Orueta, Director General de Bellas Artes, quien instaló la colección en una nueva sede: el Colegio de San Gregorio.
Desde 1990 se ha llevado a cabo una renovación integral; partiendo del Palacio de Villena, adquirido en 1986, que se halla situado frente al Colegio. En 1998, se inició la restauración del Palacio, que concluyó pronto. Y, durante la instalación temporal de la colección en dicho Palacio, que se alargó diez años, se llevó a cabo una rehabilitación arquitectónica de la sede principal y la modernización de los equipamientos del Colegio de San Gregorio.
El 18 de septiembre de 2009 el Museo reabrió sus puertas al público. El restaurado edificio alberga desde entonces la exposición permanente en el antiguo Colegio de San Gregorio, que resalta por su singularidad y belleza: es una obra maestra de la arquitectura del siglo XV. Igualmente se ha incorporado como edificio para el museo, el Palacio de Villena, en el que se albergan algunas colecciones temporales.


COLEGIO DE SAN GREGORIO

Este magnífico edificio se construyó a finales del siglo XV por iniciativa de Alonso de Burgos, obispo de la diócesis de Palencia y dominico confesor de los Reyes Católicos. En 1487 obtuvo del prior del convento de San Pablo la cesión de la capilla del Cristo y las huertas sobre las cuales se levanta el edificio central del Museo Nacional de Escultura.
El Colegio se edificó entre 1488 y 1496, alrededor de un patio de dos pisos unidos con una bella escalera. Ambos presentan elementos decorativos propios del gótico tardío: motivos con yugos y flechas, hojarascas que invaden todas las superficies. El primer piso del claustro se resuelve con arcos de medio punto, apeados sobre columnas helicoidales, y el segundo, mediante ventanales con antepechos calados y tracerías de gran belleza, realizados en piedra. Alrededor del patio, antes se encontraban las celdas, la capilla y el comedor.
La fachada, un retablo en piedra, incluye elementos figurativos complejos que parecen apelar a la educación y sus beneficios. Se cree ver en ella la mano de Gil de Siloé. Es una preciada muestra del estilo isabelino, en la que empiezan a apuntarse rasgos del Renacimiento. El cuerpo bajo presenta un arco carpanel que acoge la portada, que está flanqueada por esculturas de salvajes: se ha dicho que hacen el oficio de guardianes. En el segundo cuerpo se muestra esculpido el árbol de la vida, junto con varios escudos de Fray Alonso de Burgos. El escudo de los Reyes Católicos preside la fachada. La diferencia entre éste y el escudo del patio separa la fecha en que se esculpieron: una anterior, otra posterior a la toma de Granada.
El edificio fue colegio hasta el siglo XIX, pero muy debilitado ya en sus funciones. En el siglo XX, a partir de 1933, por decisión del gobierno de la II República, se convirtió en la sede original del museo tras el traslado desde el Colegio de Santa Cruz de las piezas; hoy, tras ser remozado, es la sede principal del Museo Nacional de Escultura.


COLECCIÓN

El Museo Nacional de Escultura expone muchas esculturas nacionales, y algunas europeas, así como algunas pinturas, que abarcan desde los siglos XIII al XIX de la Península Ibérica y los antiguos ámbitos territoriales vinculados a España (Latinoamérica, Flandes e Italia). Están presentes pintores como Bononi, Rubens, Zurbarán, Ribalta o Meléndez, pero el centro de su colección corresponde a esculturas de los siglos XV a XVII.
El recorrido a través de la colección permanente que se expone en el Colegio de San Gregorio sigue un orden histórico-temporal, que a su vez, se mezcla con una distribución temática.
Del siglo XV se exponen una serie de obras de transición al Renacimiento, corresponden también obras de las escuelas flamenca e hispano-flamenca como el Retablo de la vidad de la Virgen, procedente del Convento de San Franciso de Valladolid, el Retablo de San Jerónimo, obra de Jorge Inglés, la Silla de Coro de Rodrigo Alemán y las obras pictóricas de San Atanasio y San Luis de Tolosa del Maestro de San Ildefonso.
Importantes es también la colección de obras del Renacimiento. Durante los primeros años del siglo XVI, conviven dentro del espíritu renacentista distintos estilos como el clasicismo italiano, la tradición flamenca y el Manierismo de Alonso Berruguete. Dentro de la colección artística de este siglo, se puede contemplar el Retablo de la Pasión de Cristo, obra de fray Rodrigo de Holanda, representativo de la estética flamenca, la Sagrada Familia, de Diego de Siloé o la Virgen con el Niño de Felipe Vigarny.
Una de las obras más importantes que podemos encontrar en el museo es el Retablo de San Benito el Real, que ocupa tres salas del colegio. El retablo fue encargado por el abad fray Alonso de Toro en 1526 a Alonso Berruguete y terminado en 1532. Debido a su gran volumen y la ausencia de algunas piezas el conjunto se presenta fragmentado.  
En su montaje original, consta de un gran cuerpo central semicircular y dos alas rectas laterales. Verticalmente se reparte en once calles y horizontalmente en dos grandes cuerpos y un banco o predela. Dentro de esta gran estructura se encuentran las figuras de bulto, relieves y pinturas siguiendo un esquema dirigido a un espectador capaz de comprender su mensaje como eran los monjes benedictinos en cuya iglesia se albergaba el conjunto. En la calle central del retablo se disponían de arriba a abajo los temas: El Calvario, La Asunción de María y San Benito. Los elementos restantes se distribuyen en tres bancos o niveles. En el primero, se hallarían catorce esculturas representativas del Antiguo Testamento como El sacrificio de Isaac, Jacob y sus doce hijos en representación de las doce tribus de Israel. Sobre los patriarcas del Antiguo Testamento, en el segundo nivel, se hallan alusiones al Nuevo Testamento en referencia a las figuras de los doce apóstoles que rodean relieves con escenas de la infancia de Cristo:Nacimiento, Adoración de los Reyes Magos, Presentación en el templo y Huida a Egipto. En el tercer nivel, se hallan escenas de la vida de San Benito y figuras del santoral cristiano.
Dentro de la colección del museo hay que destacar obras del Barroco, algunas de Gregorio Fernández, principal figura del naturalismo barroco castellano, como el Cristo yacente
Por último, igualmente remarcables son los Pasos Procesionales que se conservan y custodian en el museo y que pertenecen a varias cofradías típicas de la Semana Santa vallisoletana.


FOTOS

Fachada del Colegio de San Gregorio
Patio del colegio de San Gregorio
Pasillos superiores del patio
"Adoración de los Reyes Magos" de Alonso Berruguete
"Cristo yacente" de Gregorio Fernández

domingo, 4 de marzo de 2012

Reales Sitios (Valladolid)

Plaza de San Pablo en el mapa
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SITUACIÓN

Cerca del río Pisuerga, junto con el que por mucho tiempo fue el único camino de entrada a la ciudad, el Puente Mayor, atravesando las calles de la antigua judería de la ciudad, se disponen una serie de plazas y calles con abundancia de antiguos templos y edificios nobiliarios civiles. En la Plaza de San Pablo, núcleo de la vida cortesana en tiempos de Felipe III y que vio nacer a su predecesor Felipe II, se halla la Iglesia de San Pablo, en el lateral opuesto de la plaza, el Palacio Real, residencia de los monarcas españoles desde Carlos I a Isabel II, y también de Napoleón Bonaparte durante la Guerra de Independencia y por último cabe destacar, en la calle Cadenas de San Gregorio, el Palacio de Villena.

IGLESIA DE SAN PABLO

Es una iglesia de la orden de los dominicos y se ha convertido con el paso del tiempo, en uno de los templos más bellos y representativos de la ciudad. está situada en la Plaza de San Pablo.
Desde 1260, por iniciativa de la reina Violante de Aragón y Hungría, esposa de Alfonso X el Sabio, se organizan las residencias de franciscanos y dominicos. En aquel momento, las reinas ostentaban el señorío de la villa, por lo que apoyaron el asentamiento de estas órdenes, que favorecían su desarrollo. El convento fue fundado en 1276, ella era hija de la reina Vioalante de Hungría, que era el país donde se había fundado la orden de San Pablo. Por otra parte sería la reina María de Molina, la que dedicó grandes esfuerzos para que se llevara a cabo la construcción formal del convento. Entre 1445 y 1468, fue el cardenal Fray Juan de Torquemada, tío del inquisidor general Tomás de Torquemada, quien sufragó las obras para la construcción de la iglesia definitiva gracias a las bulas papales. En 1601, con el traslado de la capital del Imperio a Valladolid, el duque de Lerma, valido de Felipe III, se convirtió en su patrono; costeó la reforma de su fachada principal y dotó al convento de numerosas obras de arte, entre ellas La Anunciación, de Fra Angelico y que en la actualidad se encuentra en el Museo del Prado de Madrid. Durante este periodo se llevó a cabo una singular concentración de elementos decorativos, fundamentalmente esculturas góticas, y se levantaron las torres que flanquean la fachada.
Simón de Colonia se comprometió a realizar la fachada de la iglesia y su obra se concluyó hacia el año 1500. En el atrio de la fachada se colocó el crucero procedente de la iglesia de Santiago y los pilares, rematados con leones tenantes por el duque de Lerma en 1601. La fachada responde al estilo gótico isabelino y aunque las obras principales se concluyeron en el año 1500, se distinguen dos partes claramente diferenciadas:
La primera parte, hasta la imposta que se encuentra encima del rosetón central, en la que se distinguen varias gárgolas y limitada lateralmente por dos agujas. Sobre la puerta, resuelta con arco conopial de perfil ondulado. Entre un gran arco carpanel dispuesto a manera de colosal guardapolvo se halla un relieve con la escena de la Coronación de la Virgen, en presencia de fray Alonso de Burgos, arrodillado, y en compañía de los Santos Juanes. Sobre este relieve se encuentran unos ángeles tenantes con escudos del Duque de Lerma.
La segunda parte, compartimentada en espacios rectangulares, llega desde la imposta hasta el límite inferior del frontón triangular superior. La mentalidad clasicista explica la claridad de su ordenación y para su decoración se utilizaron esculturas góticas. El acoplamiento de estos motivos y elementos decorativos se llevó a cabo durante el patronato del duque de Lerma, junto con la construcción de las dos torres, por lo que presentan las armas y lápidas indicativas de los Sandoval y Rojas, duques de Lerma. El fondo de estrellas también se refiere al emblema de los Rojas.

 
PALACIO REAL

Fue residencia oficial de los Reyes de España durante el periodo en que la corte se asentó en la ciudad entre 1601 y 1606 y residencia temporal de los monarcas desde Carlos I a Isabel II incluyendo en la época de ocupación francesa a Napoleón Bonaparte.
A pesar de que los reyes estaban presentes en Valladolid a menudo, no contaban con un Palacio Real hasta el siglo XVII. Cuando la Corte se asienta en esta ciudad, el palacio de Francisco de los Cobos cumplirá esa función. Hasta entonces residían en casas de nobles, con los que les unían lazos de amistad. De los Cobos levanta su palacio según el proyecto de 1524, está dispuesto en torno a un patio renacentista y posteriormente Carlos V ordenaría su ampliación, gestándose un edificio de complicada composición, con varios patios, capilla, salón de trono y varías dependencias más.
En la fachada con torres a los extremos, sus dos primeras alturas exhiben una marcada sobriedad de motivos que dio en llamarse herreriana, y la tercera, el ritmo alternante palladiano. De sus dos patios, el primero es singular por sus dos pisos de arcos carpaneles, y el segundo, más conocido como Galería de los Príncipes de Saboya, tiene arquería de medio punto y una fuente central de mármol decorada con sirenas. La amplia escalera principal, construida a finales del siglo XVIII, recuerda las formas y proporciones de la imperial del Alcázar de Toledo. Ya en el siglo XVII se traza la nueva fachada, con elementos de inspiración italiana.


PALACIO DE PIMENTEL

Es principalmente conocido por ser el lugar de nacimiento del rey Felipe II. Aunque su construcción se iniciara en el siglo XV, ha ido incorporando paulatinamente elementos de épocas posteriores. Su construcción empieza por orden del Marqués de Astorga, para pasar a ser de Bernardino Pimentel, siendo él el propietario del palacio cuando Felipe II nació en su interior, al estar albergada en el palacio la familia real para asistir las Cortes celebradas en abril de 1527.
El palacio que ha llegado a nuestros años está muy alterado debido a posteriores reformas en distintas épocas. Se encuentra construído alrededor de un patio, por el exterior lo más reseñable es la ventana plateresca de comienzos del siglo XVI, que se encuentra en la esquina. Precisamente, esta ventana y el torreón que se eleva en este punto, potencian la esquina, fuente de perspectivas. La ventana posee un atrevido arco y una decoración de grutescos siguiendo los modelos de las pinturas de la Domus Aurea. El palacio consta de dos alturas en el cuerpo principal y tres en el torreón. Los materiales utilizados son el ladrillo excepto en el remate de las esquinas, la portada y el zócalo, que fueron realizados en piedra.
La leyenda cuenta que por una de las ventanas del palacio, de la que cuelga una cadena, fue sacado el rey Felipe II al nacer para que fuera bautizado en la Iglesia de San Pablo, pues de salir por la puerta del palacio debería haber sido bautizado en la cercana Parroquia de San Martín. Sin embrago, parece ser que leyenda es una deformación de los hechos reales: para el bautizo de Felipe II se construyó un pasadizo elevado entre la iglesia de San Pablo y el palacio para que la familia real discurriese por él sin pisar la calle. Al estar elevado el pasadizo, se usó como salida del palacio una de las ventanas, sin que sepamos con certeza cuál pudo ser.


FOTOS

Plaza de San Juan con Iglesia al fondo
Fachada de la Iglesia de San Juan
Detalles de la fachada
Palacio Real
Palacio de Pimentel
Ventana plateresca del Palacio de Pimentel


sábado, 3 de marzo de 2012

Iglesia Santa María la Antigua (Valladolid)

La Antigüa sobre el mapa
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HISTORIA Y SITUACIÓN

Se puede considerar como la parroquia con más historia de Valladolid, llegando a encontrarse bajo el actual edificio, restos de unos baños romanos. La primera mención de su existencia, se remonta al año 1088, siendo por lo tanto anterior a la primera colegiata de Santa María la Mayor, motivo por el que se le dio el apelativo de La Antigua. Parece ser que fue dotada en 1095 por el Conde Ansúrez, repoblador de la ciudad, aunque de esa antigua construcción no queda nada, siendo los restos más antiguos del siglo XII o primeros años del siguiente, siendo de estilo románico.
La posterior construcción de las distintas colegiatas que dieron lugar finalmente a la Catedral, hizo que en pocos metros se encuentren los dos principales centros de culto de la ciudad. Situados en una misma plaza, completándose la una a la otra, como pasó durante la construcción de la Catedral, que provocó que los principales ritos litúrgicos de la ciudad se celebraran en La Antigua.
El edificio sufrió múltiples reformas, debido a su carácter de parroquia populosa y por su deficiente cimentación, construido al lado de uno de los ramales del río Esgueva. Hacia 1500, se adosó a su flanco sur una casa rectoral y el ábside lateral del lado del Evangelio fue transformado. En él se alojaba la imagen de Nuestra Señora de la Zarza que, según la leyenda, había sido encontrada durante la construcción de la primitiva iglesia en 1096, oculta en una zarza. Adosada a esta capilla, se disponía la casa de las mujeres emparedadas. En estos momentos, también se realizó un coro alto soportado por una bóveda de crucería estrellada, sobre el tramo de los pies de la nave central. A mediados del siglo XVI, el célebre arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón, debido a la ruina del edificio, replanteó el sistema de contrarrestos del edificio, construyendo nuevos arbotantes y contrafuertes y reformando y abriendo nuevas varias ventanas. También en ese momento, los huecos del último cuerpo de la torre románica fueron reformados para poder colocar campanas mayores en ellos, se dispusieron antepechos en todos sus huecos y el cuerpo bajo de la misma se forró con un grueso muro de piedra de más de dos metros de espesor para aumentar su estabilidad. Así mismo, en el siglo XVI se realizó un estimable retablo mayor, tallado por Juan de Juni entre 1550 y 1562, que enmascaró el interior del ábside de la nave central. Hacia 1706 se añadió la capilla de Nuestra Señora de la Soledad y las Ánimas, junto a la sacristía de la Parroquia, ambas piezas adosadas a los ábsides y realizadas en ladrillo. Varios retablos de estilo barroco fueron asentados en el interior durante los siglos XVII y XVIII, contribuyendo a enmascarar más el espacio gótico, escasamente valorado durante el barroco. En algún momento, los dos grandes rosetones de los cruceros fueron cegados.
Durante el siglo XX se produjo una profunda restauración de la iglesia. En 1897 el edificio fue reconocido como monumento nacional, aunque a la vez estaba en un estado de ruína inminente. Tras obtener los fondos, la restauración comenzó en 1900, comenzando por la torre románica y la galería porticada. En 1908, debido a su mal estado, la iglesia es cerrada al culto, trasladando las liturgias a la cercana iglesia de las Angustias. En 1911, dado el mal estado de las partes góticas, Adolfo Fernández Casanova declaró que sería mejor derribar las naves y el crucero de la iglesia, además de todas las edificaciones adosadas, salvando los ábsides, la torre y la galería porticada románica, y realizar a continuación un edificio nuevo que no desdijera de lo conservado. Se hizo caso de ello y hacia 1917 se procedió a derribar las partes indicadas. El retablo de Juan de Juni se trasladó en 1922 a la Catedral de Valladolid, donde se encuentra en la actualidad. El nuevo templo que se construyó entonces es de estilo neogótico y está totalmente basado en la morfología de la antigua iglesia ojival, armonizando perfectamente con los ábsides del siglo XIV conservados. Se organiza de la misma manera que la iglesia coetánea a los ábsides: tres naves de dos tramos con crucero no marcado en planta y cubierta con bóvedas de crucería sencilla. El nuevo templo también dispone de coro alto, inspirándose y quizás reaprovechando elementos del datado en el siglo XVI, y de arbotantes. En los dos hastiales de los cruceros se introducen sendos rosetones, más pequeños que los originales, sobre los que se disponen unas galerías de arcos ciegos que no existieron antes. Los ábsides también fueron restaurados, sustituyendo numerosos sillares y molduras, cerrando las ventanas que habían sido abiertas a posteriori y abriendo las originales que había tapado el retablo de Juan de Juni. Las obras se terminaron en la década de 1930, aunque hasta 1952 la iglesia no volvió a abrirse al culto.
Posteriormente, a partir de 1961, se comenzaron a realizar planes para dotar al edificio de un entorno urbano que favoreciera a su contemplación. Tras varios intentos fallidos y polémicas, se derribó en la década de 1980 una manzana de casas ruinosas muy próxima a la parte oeste del edificio para aislarlo y mejorar su visión, convirtiendo el terreno que se dejó libre en un pequeño parque.


DESCRIPCIÓN

La torre se considera como uno de los principales símbolos de la ciudad, se encuentra a los pies del edificio y posee planta cuadrada y cuatro pisos. En el cuerpo bajo de la torre se encuentra una estancia que es una capilla bautismal, mientras que en los tres cuerpos restantes se abren una serie de ventanas coronadas con arcos de medio punto.
La iglesia presenta tres naves de dos tramos. Los ábsides muestran ventanas geminadas ojivales separadas verticalmente por potentes contrafuertes coronados por pináculos. Las ventanas muestran derrame interior y exterior con columnillas, teniendo un nivel de ventanas los ábsides laterales y dos el central. Los ábsides se rematan por fuera con una balaustrada calada y con gárgolas, de las cuales varias son originales y muestran influencias burgalesas. En el interior, los ábsides se cubren con bóvedas nervadas, cuyos nervios se apean sobre columnillas con capiteles de tema vegetal o con figuras de animales o personas; los plementos del ábside principal (el central) están calados con rosas. Delante del edificio, se encuentra una cruz de piedra, barroca, que señala el centro del lugar que fue cementerio donde se enterraba a los pobres de la parroquia y los que fallecían en el próximo Hospital de Santa María de Esgueva.
En la actualidad la iglesia está despojada de muchas de las obras de arte que contuvo, y es en la actualidad la sede de la Cofradía Penitencial de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.


FOTOS

La Antigua desde la Catedral
Fachada de La Antigua
La torre de Santa Maria La Antigua
Presbiterio y Altar Mayor

jueves, 1 de marzo de 2012

Parque del Campo Grande (Valladolid)

Campo Grande en el mapa
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HISTORIA Y SITUACIÓN

Uno de los lugares más bellos y representativos de la ciudad del Pisuerga, es sin duda su gran parque del Campo Grande. Está ubicado en el centro de la ciudad y es de forma triangular, está limitado por la calle de la Acera de Recoletos, el Paseo de los filipinos y el Paseo de Zorrilla, en donde se encuentra la entrada principal, donde podemos encontrar un escudo floral de la ciudad.
Los primeros datos constatables de la existencia de esta gran superficie, indican que se configuró a partir de suelos agrícolas comunales. En realidad se trata de un típico descansadero, teniendo en cuenta el rango de Cañada Real del actual Paseo de Zorrilla. A lo largo de las cañadas, de vez en cuando, aparecen los descansaderos, que suponen un amplio terreno al lado de la cañada par apartar allí los ganados y hacer un pequeño alto en el camino y descansar. En este caso, es un descansadero hecho justo antes de entrar en la ciudad, de manera que reposarían allí los ganados y sus encargados. A lo largo de varios siglos se celebraron en este recinto festejos y celebraciones de toda índole. Durante la Edad Media, fue conocido como Campo de la Verdad ya que era el lugar donde se desarrollaban duelos de honor y exhibiciones militares. A partir de finales del siglo XV y durante el XVI, la ciudad se extendió por esta zona y la Puerta del Campo se rodeó de edificios, fundamentalmente conventos, que se fueron construyendo en forma triángular alrededor del campo abierto, debido a las líneas que formaban los dos ríos de la ciudad, el Pisuerga y el Esgueva.
La Puerta del Campo albergó durante un tiempo el patíbulo donde eran ejecutados los condenados tanto de la Inquisición como de la justicia ordinaria y militar. En el año 1506, fue colocada la horca en un lugar cercano a la entrada, por esta razón en el siglo XIX pasó a llamarse Campo de la Feria, ya que allí eran quemados los herejes.
Entre 1787 y 1788, se trazaron varias calles con hileras de olmos que delimitarían aproximadamente el actual perímetro del parque, pero el impulso definitivo para la creación de este gran espacio natural, fue una iniciativa del alcalde Miguel Íscar, que en el año 1877 encargó el proyecto de su acondicionamiento. Un acondicionamiento que se realizó bajo los ideales románticos y naturalistas, con diferentes caminos, glorietas, plazas y parterres, entre los que se levantan numerosas fuentes y esculturas.


CARACTERÍSTICAS

el parque presenta varios elementos dignos de mención, y no únicamente en el campo arquitectónico. Un ejemplo de ello es la gran variedad de flora y fauna que alberga. Existen tres pajareras en el recinto, la más antigua, conocida como La Faisanera fue construída en 1914 y alberga en la actualidad palomas mensajeras.
Es también notable la gran variedad de especies arbóreas que presenta el parque, lo que le convierte en un pequeño jardín botánico al aire libre, y entre esos árboles se encuentran los que conforman La Alameda del Campo Grande que en un principio estaba formada por olmos que bordeaban el parque desde la Plaza de Zorrilla hasta la Plaza de Colón. A mediados del siglo XIX, los olmos enfermaron, por lo que la alameda fue replantada con acacias y otros tipos de árboles.
Entre las esculturas se encuentran muchas dedicadas a grandes personalidades de la historia de la ciudad. Destaca la del alcalde Miguel Íscar, que fue el principal impulsor del crecimiento del parque. El busto el del año 1907 está realizado en bronce, reproduce la efigie del alcalde vallisoletano, con semblante serio, grandes patillas y con el escudo de Valladolid en el pecho. Se dispone sobre una pirámide de piedra truncada y está situada en lo alto de un macizo conmemorativo. Otras esculturas que decoran el parque son las de Leopoldo Cano, dramaturgo y poeta vallisoletano, Gaspar Núñez de Arce, poeta cuyo busto fue situado en 1932 por el centenario de su nacimiento, Rosa Chacel, escritora, y por último una escultura homenaje a El Fotógrafo.
Otros elementos que embellecen sobremanera el parque son las fuentes, nos encontramos con la Fuente de la Fama, construída en 1883 y que es un homenaje póstumo a Miguel Íscar. La otra fuente del parque es la Fuente del Cisne, que se encuentra en la pérgola del parque y que data del año 1887.
Pero sin duda el elemento más representativo y bello del parque es el estanque y su cascada, creado en 1879. Para la construcción de la cascada hubo más problemas, teniendo finalmente que construir una especie de alto, para ubicarla. En la actualidad el estanque alberga varias especies de patos, gansos y cisnes, así como tortugas y carpas, que se unen a la fauna característica que tiene a los pavos reales como sus principales elementos.
En la actualidad el parque es uno de los lugares centrales de la vida social vallisoletana. Junto a la Plaza Mayor es zona de encuentro, y debido a sus grandes espacios al aire libre es habitual que en su interior o en los paseos adyacentes se realizen ferias y actuaciones.

ALREDEDORES DEL PARQUE

Es el punto de partida de la principal arteria de la ciudad, el Paseo de Zorrilla. Durante siglos la plaza fue llamada Puerta del Campo, y abarcaba además de la actual plaza, casi la totalidad del Campo Grande. El nombre de Puerta del Campo hace referencia a una puerta que estuvo situada en la confluencia de las calles Santiago y Claudio Moyano siendo una de las que limitó la ciudad por su lado sur, desde finales del siglo XIII hasta el primer tercio del siglo XVII. Ala muerte de José Zorrilla en 1893, fue cuando se dio su nombre al llamado Paseo de Zorrilla, y que culminaría con la cosntrucción de la plaza.
La plaza está gobernada por la fuente de el Monumento a José Zorrilla. La inauguración oficial se produjo en septiembre de 1900, el pedestal consta de dos cuerpos de piedra caliza y un zócalo de granito. El cuerpo superior es un cono truncado coronado con friso y un capitel circular decorado con ocho flores de bronce. En el friso figura la inscripción: «Al poeta Zorrilla». El cuerpo inferior tiene inscripciones con las fechas de nacimiento y muerte del escritor junto con títulos de algunas de sus obras: Cantos del Trovador, Don Juan Tenorio, Granada y la dedicatoria acompañada del escudo de Valladolid.
Cerrando la plaza por el lado contrario al monumento de Zorrilla, se encuentra el bello edificio de la Academia de Caballería, que se instaló en la ciudad en el año 1852. El edificio que se puede contemplar hoy sustituye a uno anterior conocido como El Octógono debido a la forma de su planta. Había sido concebido como presidio y construido en 1847, sobre un espacio sin edificar conocido como campo de la feria. Su organización era la típica para arquitectura carcelaria de su época con planta baja y un piso y fachadas muy sobrias, si bien se reformó en parte para que la Academia de Caballería lo ocupara en 1852. En octubre de 1915 El Octógono fue destruido por un incendio. El actual edificio empezó a construírse en 1921. frente a la puerta principal se encuentra el Monumento a los Cazadores de Alcántara.
Por último es destacable la Plaza de Colón, que es el otro extremo de la Alameda del Campo Grande. La actual plaza está situada en parte del terreno que ocupaba el Convento de San José, en su centro se levanta el Monumento a Colón, que es un homenaje al descubrimiento de América. El monumento tiene estructura piramidal y está dividido en dos alturas. En el zócalo de piedra inferior se encuentran cuatro relieves en bronce que muestran distintos episodios de la vida del descubridor: La exposición del proyecto de Colón en la Rábida, la salida de Palos de la Frontera, la llegada a América y la recepción real de Colón en Barcelona tras su primer viaje. En los ángulos superiores hay cuatro figuras de grandes proporciones que simbolizan: el Estudio, la Náutica, el Valor y la Historia. En la parte superior hay un globo terráqueo con la leyenda Non plus ultra, rota por el zarpazo de un león coronado en el que aparece el águila de San Juan sosteniendo el escudo de España y dos medallones, uno de ellos con los rostros delos Reyes Católicos. En la parte superior del conjunto aparece Colón, semiarrodillado en la proa de una pequeña embarcación y, detrás de él una alegoría de la Fe, representada en forma de mujer portando una cruz y un cáliz.

FOTOS

Parque del Campo Grande

Fuente del cisne

Estanque del parque
Alegoría de la Fama en la fuente
Monumento de José Zorrilla
Academia de Caballería

Monumento a Colón